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Australia

La conexión de Australia con la Antártida comenzó en el siglo XVIII. La caza de focas y ballenas constituía una industria importante en Australia, y a medida que los recursos se agotaban, los barcos avanzaron cada vez más hacia el sur, alcanzando las islas subantárticas. En 1831, la embarcación Venus, proveniente de Hobart, llegó hasta los 72°S en busca de ballenas, y su regreso impulsó nuevas expediciones hacia la región. De este modo, la iniciativa comercial favoreció el desarrollo de la exploración y del conocimiento científico. Durante la denominada “era heroica”, los científicos australianos participaron en diversas expediciones, de las cuales la cabaña Mawson’s Hut, en Cabo Denison, permanece como uno de los registros materiales del período y hoy integra la lista de Sitios y Monumentos Históricos del Sistema del Tratado Antártico. Australia estableció su primera estación moderna en 1947 en la isla subantártica de Heard, seguida por la de Macquarie Island. En 1954 inauguró Mawson Station, la primera base australiana permanente en el continente antártico. Durante el Año Geofísico Internacional (1957) se fundó Davis Station y, desde 1959, Australia asumió la custodia de la base estadounidense Wilkes, posteriormente reemplazada por Repstat (1969) y finalmente por Casey (1988). Tras diversas exploraciones materiales y formales, en 1978 se desarrolló el sistema constructivo modular Australian Antarctic Building System (AANBUS), pensado para la construcción y adaptación de distintas estaciones antárticas. A estas infraestructuras se suman refugios y campamentos distribuidos en diversos puntos del continente, caracterizados por arquitecturas efímeras y transportables, como las Googie Huts y la Igloo Satellite Cabin. Las actividades científicas y logísticas en el continente son coordinadas por el Programa Antártico Australiano, bajo la gestión de la División Antártica Australiana. Fuente: https://www.antarctica.gov.au/