Cotidianeidad y extrañamiento

El objetivo de este proyecto ha sido analizar explorar modos alternativos de relatar el pasado antártico, haciendo foco en el devenir cotidiano de un conjunto de experiencias que tuvieron lugar durante las primeras décadas del siglo XX en isla Decepción, Antártida.
Dentro del amplio campo que supone la vida cotidiana como objeto de estudio, nos hemos centrado en dos experiencias particulares que forman parte de esta. La primera de ellas, corresponde a las relaciones trazadas entre seres humanos, y la segunda de las experiencias refiere a las relaciones trazadas entre animales y humanos. Estas dos líneas buscaron, por un lado estudiar el devenir cotidiano de los vínculos establecidos entre viajeros antárticos, pertenecientes a expediciones balleneras y científicas que pasaron y/o permanecieron en la isla Decepción, a partir de las nociones de otredad y mismidad.
Y por otro lado, analizar el devenir cotidiano de los vínculos establecidos entre los animales y los viajeros antárticos, pertenecientes a expediciones balleneras y científicas, que pasaron y/o permanecieron en la isla Decepción, a partir de las nociones de Animalidad y Humanidad.

Investigación realizada con financiamiento de Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) I Beca doctoral: «Cambios, continuidades y representaciones en las narrativas antárticas. La vida  cotidiana de los balleneros industriales (Siglo XIX-XX, Islas Shetland del Sur)» I Becaria: Lic. Victoria Nuviala I Dirección: Dra. Ximena Senatore I Radicado en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano I 2017

La Antártida ha sido conocida en el tiempo a través de sus narrativas, especialmente a partir de un conjunto reducido de ellas, a las cuales la historia ha denominado Master Narratives. Estas parecen haber sido construidas iluminando ciertos relatos a la vez que silenciando otros (Senatore y
Zarankin 2010). Estas grandes narrativas han contribuido a construir una imagen de la Antártida como un continente inhóspito, signado por lo extraordinario y únicamente accesible para un grupo limitado de exploradores polares procedentes del ámbito de las ciencias.

En los intersticios de estas grandes narrativas antárticas hemos comenzado a anidar nuevos interrogante y nuevos modos de narrar su pasado. Allí, donde solo pareciera haber espacio para lo extraordinario hemos decidido preguntarnos sobre la vida cotidiana, particularmente sobre la vida cotidiana de la Antártida que aquí llamaremos ballenera,
es decir de aquella que se modela a partir del desembarco a principios del siglo XX de la industria ballenera.

El estudio de los grupos balleneros constituye una oportunidad única de explorar una serie de aspectos vinculados al cambio a través del tiempo de las prácticas asociadas a la vida cotidiana. Esto se debe a que la particular configuración de esta actividad en Antártida, combina aspectos de continuidad a lo largo del tiempo -a través del establecimiento de asentamientos que permanecieron durante largos períodos – y cambio -a partir de las grandes innovaciones que fueron incorporadas a la actividad, tanto a nivel material como organizativo-. Permitiendo explorar de forma única, en un mismo proceso con profundidad temporal los cambios ocurridos a través de los años, y las representaciones que se han hecho sobre los mismos en las narrativas.

Esta particular forma de narrar al continente antártico nos ha
presentado un interrogante, ¿Qué nos está permitido pensar sobre Antártida? Desde el inicio hemos percibido este interrogante como un desafío que podríamos formular del siguiente modo, ¿Es posible construir relatos alternativos sobre el pasado antártico? Y en tal caso, ¿De qué modo?